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Soldadera 135

TEDIUM VITAE

¿Por qué escribir sobre revistas y no sobre zapatos? En realidad no lo sé y aún hoy me parece muy buena pregunta… ¿Por qué? Me lo preguntan a veces en la calle, y la cuestión es resuelta con un ‘porque’. Pero al hacer una comparación entre revistas y zapatos me he quedado casi sin habla; son dos conceptos tan difíciles como encantadores de relatar.
Quisiera dar una justificación, una buena. Es de noche, no hay café en el frasco ni cucharas limpias y todo sigue pasando de moda al lado de los pantalones acampanados. Esta columna se llama ‘Revistero’ por ser un deposito en el que una gran variedad de publicaciones hacen presencia cada quince días y ahora es el tiempo de Tedium Vitae la revista de libros de Guadalajara, es decir, reseñas, notas, casos por demás tentadores en cuanto a lecturas y autores, novedades y claro, debo hacer mención del hecho inexorable de que esta revista tiene una presentación un tanto parecida a la de un periódico por lo tanto es genial ver en muchas esquinas caricaturas de papel con ese humor característico.
Hablemos de revistas con títulos en latín y formatos alargados de letras amarillas y rojas que contrastan al diseño azul monet de la portada; les diré que combinan con todo: desde el día más chillón hasta el que brilla con lluvia en las banquetas. Tedium Vitae y sus libros en el interior van acompañados de una charla sobre poemas, acerca de Borges o de la Biblia.
Hoy sin café, desgastada como sabanas de nylon que se compraron en 1990, como pantalones de campana sin zapatos de plataforma, escribo sobre Tedium Vitae, hablo de revistas porque me gustan, porque las hojas no pueden ser eternamente blancas y hay aún mucha tinta para dibujarles agujetas.
No tengo respuestas acerca de la línea maniquea entre las revistas y los zapatos, no tengo más que frascos vacíos y agua caliente en la taza que me observa escribir esto: no tengo razones. Sólo sé que mientras los zapatos me dejan plantada a través de la moda, el revistero se sigue llenando de publicaciones.

Citlaly Aguilar Sánchez

Soldadera 131

LUVINA

Esta semana tuve entre mis manos, a manera de blanca espuma de un enorme jabón blanco, la sensación mojada del mar, la vista de barcos y olas mecedoras, olor a pez y arena en los dedos. Luvina, una revista literaria de la Universidad de Guadalajara, en su edición número cuarenta y siete presenta ‘Escrituras sobre el mar’.
Y podría suceder que la alta marea borrará los poemas de amor en las páginas de Luvina, y que la lluvia sequé con días soleados, que el agua se evapore al contacto con el fuego pero aún hay palabras que no se van con el viento, letras de papel y de agua de mar caliente del que emanan un ‘Monólogo de Neptuno en mármol’ de Luis Vicente de Aguinaga, la vista ‘Desde el Faro’ de Adolfo Echeverría y ‘la Teoría de la Atlántida’ de Luis Jorge Boone.
Recuerdo la árida ‘Luvina’ de Rulfo, blanca y borrascosa, desolada, fantasmal como olvidada entre los escombros de una vida desgastada en la cumbre de una imaginación excéntrica; esta Luvina es azul, clara, cálida como los límites acuosos de nuestro país y en ella se encierra un viaje naufragante hacia el límite de la Tierra en un domingo cualquiera.
Esta semana estuvo conmigo el sonido de ese murmullo que hace el rocío de cada mañana sobre las hojas en los árboles, traje en mi bolso como fiel compañía setenta y ocho páginas llenas de paisajes líquidos que por instantes bloquearon las calles de Zacatecas de norte a sur y las inundaron de algas y sal.
Y esta playa es expansible mi querido lector, estírela hasta usted, hagamos una fuga de las empedradas calles, salgamos en bikini a pasear con gafas de sol, contraigamos uno momentos a la ciudad rojiza que nos envuelve y dejémonos borrar, nademos en Luvina hacia ese punto en que comienza el cielo.

Citlaly Aguilar Sánchez